Qué calcula la herramienta
La calculadora estima dos referencias. La primera convierte segundos en metros: a mayor velocidad, cada segundo recorre más distancia. La segunda aplica la regla del cuadrado de forma orientativa para carretera seca: se elimina el último dígito de la velocidad y se eleva al cuadrado. A 90 km/h, la referencia seca queda alrededor de 81 metros; a 120 km/h, alrededor de 144 metros.
El resultado final usa el margen más prudente entre esas dos referencias y lo amplía cuando seleccionas lluvia, niebla, baja visibilidad, túnel, hielo, nieve, cansancio o tráfico denso. No pretende decirte cuántos metros exactos garantizan seguridad en cualquier coche. Te muestra cuándo estás llevando un margen demasiado justo para reaccionar sin invadir el espacio del vehículo de delante.
Por qué los segundos son más fáciles que los metros
En carretera, contar metros con precisión es difícil. Por eso la referencia de dos segundos funciona mejor para el conductor: elige un punto fijo, espera a que el vehículo de delante lo pase y cuenta de forma pausada. Si llegas antes de terminar, estás demasiado cerca. Con lluvia, niebla, noche cerrada, carga, cansancio o firme irregular, amplía el intervalo.
Cuándo no conviene apurar
No uses el cálculo para justificar una conducción al límite. Si hay hielo, nieve, viento fuerte, visibilidad pobre, sueño, prisa o discusiones dentro del coche, lo prudente es reducir velocidad y abrir más hueco. En túneles, además, el margen debe ser mayor porque las posibilidades de maniobra son menores y una retención puede formarse sin escapatoria clara.